Total que un día, al fin comenzó a funcionar la rueda de la fortuna y con demasiada incredulidad, sonreí... al fin pasé de estar abajo para comenzar a subir. Pude llegar a la cima, donde todo parece estar a mis pies... la fortuna me sonrió un poco. Y no sólo eso... me guiñó el ojo... haciendome tentar... Tengo ahora dos posibilidades de oro y una sóla decisión que tomar. Sólo espero que no se vuelva a atascar la fortuna, y si lo hace que sea en "buena".
jueves, 8 de marzo de 2012
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