viernes, 6 de enero de 2012

AMIGOS POR SIEMPRE

El verdadero éxito de una amistad está en esa peculiar manera de entender al otro. Y de que el otro nos entienda un poco... sólo un poco. No se tiene que ser experto en relaciones humanas, ni siquiera tratar de ser el incondicional, la persona perfecta, el que entienda por completo ni cumpla los caprichos o necesidades del otro (el amigo en cuestión).

Cuando se tiene claro ese punto, entonces podemos estar listos para querer a alguien y llamarlo "amigo" y cuando encuentras a alguien que tiene claro ese punto también... y cuyos intereses son similares... o han vivido experiencias ordinarias... se pueden estrechar lazos y ¿por qué no? Mantener ese vínculo por mucho tiempo sin importar las diferentes etapas de la vida.

¡Alguien debió decirme que la amistad y/o amor perfectos que salen en las películas son ficción! Al menos me habrían ahorrado mi patétíca y absurda búsqueda durante los primeros años de mi infancia. Donde pretendía encontrar a MI PERSONA EXCLUSIVA, que me comprendiera en todo, que me quisiera un millón y cuya entera atención fuera para mi. ERROR. No existe tal... existieron candidatas para adquirir dichoso título... pero ninguna que se pareciera a las de las películas. Todas terminaban por desertar ante mis interminables exigencias. Yo también renuncié...

Lo mejor de todo es que hoy, después de varias experiencias, he aprendido que los amigos son perfectamente imperfectos... porque mutan... transgreden formas, figuras y tiempo. Son la llamada inoportuna, la almohada, la cuerda, el salvavidas, la puerta en la cara, el yeso, la urgencia en la madrugada, los chistes locales, las historias enterradas, los mil un archiveros con información intrascendente, el mejor crítico y el tocadiscos rayado...

Sin embargo, no son muchos, sólo son pocos los que entienden que así es esto... que así es la amistad (en cursiva, con corazones y estrellitas) y a los que lo saben y lo aceptan y aún así me quieren y saben quién soy yo y me han visto tras bambalinas... los quiero... y mucho! Gracias por estar... a los que realmente siguen estando sin estar (aunque pasen muchos inviernos y primaveras).

Yo aquí sigo al pie del cañón, queriéndolos, ignorándolos, apoyándolos y estando muchas veces sin estar.

1 dimes y diretes:

Blinchi Assad dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo! :) que gusto saber que alguien comparte mi forma de pensar! hehehe! :D esperaré tu siguiente publicación! :D